domingo, 13 de marzo de 2011

Arte ruso de vanguardia

Foto: casa de Melnikov,
Caixaforum Barcelona
La exposición de la que os quiero hablar es la que se puede visitar en Caixaforum Barcelona hasta el 17 de abril, «Construir la revolución: arte y arquitectura en Rusia, 1915-1935».

La muestra acoge una colección de fotografías de edificios, algunas maquetas, varias esculturas, lienzos y dibujos de la época de la vanguardia rusa. De todo lo expuesto, me ha sorprendido, por un lado, la maqueta de la casa de Melnikov, arquitecto revolucionario que osó construirse para él solo una casa, de una curiosa forma cilíndrica, en un momento en que se defendían las edificaciones colectivas, rotundamente rectangulares; y, por otro, un pequeño lienzo de Rodchenko, un cuadrado perfecto, con varios círculos dentro de distintos colores, y la impactante torre de Tatlin (también una maqueta): ambas constituyen una magnífica muestra de cómo el arte deja de ser imitación para convertirse en construcción, mediante la combinación de figuras geométricas, en dos o tres dimensiones.

Para profundizar en el periodo histórico y artístico que se trata, así como en las obras que se exhiben, Jean-Louis Cohen, Rafael Argullol o Simón Marchán Fiz, entre otros, nos acompañan en este interesante viaje a la revolución del arte y al constructivismo, gracias al ciclo de conferencias programado por la Fundación La Caixa.

viernes, 11 de marzo de 2011

Empanadillas de sardina

Siempre me ha encantado la empanada gallega rellena de lo que sea: berberechos, atún, pulpo, sardinas... Salvando las distancias, este es mi pequeño homenaje casero, rápido y sin mucha complicación de ese plato gallego.

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
1 cebolla
2-3 cucharadas de tomate triturado
2 latas de sardinillas en aceite (180 g)
16 obleas de empanadillas
1 huevo
Aceite de oliva
Sal

Elaboración
1. Se pica la cebolla finamente y se fríe en 2 cucharadas de aceite con un poco de sal, a fuego medio, hasta que quede transparente y blandita. Se añaden las cucharadas de tomate, se deja sofreír bien y se reserva.

2. Se abren las latas, y se les quitan la espina y la cola a las sardinillas (aunque sean pequeñas). Se cortan en 2 o 3 trozos y, procurando que se se deshagan mucho, se mezclan con el sofrito templado.

3. Se rellenan las empanadillas, se cierran con el tenedor y se cuecen al horno, pintadas con huevo batido, unos 10-12 min a 200º.

Lo de «pequeño» homenaje viene al caso, porque en lugar de empanada, se trata de empanadillas, y, en cuanto a las sardinas, son sardinillas; por cierto, de una marca muy conocida que empieza por h… de un supermercado que está en toda España. ¿Ya lo sabéis? ¡Buen fin de semana!

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Empanadillas de sardina

jueves, 10 de marzo de 2011

Tortilla de patata y calabaza

Una tortilla diferente es lo que propongo hoy como segundo plato. Me encanta combinar diversas verduras en las tortillas, y aprovecho las que da la temporada para probar nuevas mezclas.

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
300 g de patata
300 g de calabaza
4 huevos
Orégano
Aceite de oliva virgen
Sal

Elaboración
1. Se pelan las patatas y se cortan en láminas irregulares no demasiado finas. Se quita la corteza a la calabaza y se corta en láminas irregulares, igual que la patata.

2. Se fríen las patatas y la calabaza, con un poco de sal, en 6-8 cucharadas de aceite de oliva, a fuego medio y tapadas. Cuando las verduras estén blanditas, se sube un poco el fuego para que adquieran un color dorado.

3. Se baten bien los huevos y se les pone una pizca de sal y un poco de orégano. Se mezclan las patatas y la calabaza, bien escurridas del aceite, con el huevo. Se cuaja la tortilla por los dos lados en una sartén con un poco de aceite.

El sabor suave y un poco dulzón de la calabaza, junto con el perfume del orégano, le dan un toque distinto a esta renovada tortilla de patatas.

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Tortilla de patata y calabaza

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ensalada de canónigos con zanahoria, aceitunas y queso

Hoy voy con prisa y qué hay mejor que una rápida ensalada y un poco de pasta para solucionar la comida fuerte del día en situaciones como esta.

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
125 g de canónigos
1 zanahoria pequeña
25 g de parmesano
Unas aceitunas negras
Aceite de oliva
Sal

Elaboración
1. Se les quitan las raíces a los canónigos y se ponen en una ensaladera. Se aliñan con aceite y sal.

2. Se pelan las zanahorias y se hacen tiras finas con un pelador. Se hacen también unas tiras de parmesano con el pelador.

3. Finalmente se ponen la zanahoria y el parmesano sobre los canónigos, se añaden las aceitunas negras y se le echa otro chorrito de aceite de oliva por encima.

Así de fácil y así de buena. ¡Hasta mañana!

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Ensalada de canónigos con zanahoria, aceitunas y queso

martes, 8 de marzo de 2011

Salmón a la cazuela

El salmón es un pescado que se encuentra con facilidad en las pescaderías. Yo no suelo prepararlo muy a menudo; pero, como siempre está de temporada, cuando me apetece preparar una cazuela de pescado y no veo ninguno que me entusiasme, elijo este y resulta una buena opción.

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
1 cebolla
1 tomate
2 dientes de ajo
1 patata mediana
½ l de caldo de pescado (o agua)
½ pimiento choricero
6-8 avellanas o almendras tostadas
Perejil
200 g de salmón en tacos
Aceite de oliva virgen y sal

Elaboración
1. Se pica la cebolla y 1 diente de ajo, y se sofríe  en una cazuela baja con un poco de sal y 3 cucharadas de aceite. Se ralla el tomate, se añade al sofrito anterior y se deja un rato más.

2. Cuanto está todo bien sofrito, se añaden las patatas peladas y troceadas y se cubren con el caldo o el agua. Se cuece hasta que las patatas estén tiernas. Con un poco de agua, o del caldo que habremos reservado, se trituran el otro diente de ajo, un poco de perejil, los frutos secos y el pimiento choricero, y se vierte sobre el guiso.

3. Por último, se corta el salmón en tacos y se añade a las patatas. Se tapa la cazuela, se cuece 5 min y se deja reposar fuera del fuego de 5 a 7 min antes de servir casi seco.

Muy bueno, sí señor. No hace falta decir que esta receta se puede preparar también con rape, mero… o cualquier otro pescado carnoso apetecible.

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Salmón a la cazuela

lunes, 7 de marzo de 2011

Espinacas y zanahorias con bechamel

No hay mucho que decir sobre este plato, salvo que se prepara en muy poco tiempo y está muy bueno. Se trata de una forma algo menos sobria de comer verdura, por lo que aportan la bechamel y el queso.

Foto: Mica Sant
Ingredientes para 2 personas
300 g de espinacas (frescas o congeladas)
150 g de zanahoria
2 dientes de ajo
250 ml de leche
15 g de harina (una cucharada rasa)
Nuez moscada
Aceite de oliva virgen
Sal

Elaboración
1. Se cuecen las espinacas en agua hirviendo con sal durante 3-4 minutos, se escurren y reservan (se descongelan si son congeladas).

2. Se pican los dientes de ajo y, en una sartén con 2 cucharadas de aceite de oliva, se saltean a fuego fuerte sin dejar de remover durante 5 min, junto con las zanahorias cortadas en dados. Antes de que el ajo se queme, se añaden las espinacas y se saltean.

3. Se agrega la harina, se cocina un poco y se vierte la leche para que quede como una crema. Se pone un poco de nuez moscada rallada y se pone a punto de sal. Se reparten las espinacas y zanahorias en cazuelas independientes, se espolvorean con queso rallado y se gratinan 1-2 min en el horno hasta que el queso esté fundido y dorado.

Es interesante saltear las zanahorias, en vez de cocerlas, para que queden un poco crujientes, así se genera un contraste muy agradable con las espinacas. Espero que disfrutéis de este plato, que se puede hacer en grandes cantidades y conservar en el congelador en cazuelitas para ir sacando a conveniencia.

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Espinacas y zanahorias con bechamel

domingo, 6 de marzo de 2011

Elena Fortún y Celia

Foto: Mica Sant

Hace unos meses estuve escuchando, a través de la web de la Fundación Juan March, unas conferencias que Carmen Martín Gaite pronunció allí en 1992 acerca de la escritora de libros infantiles Elena Fortún, seudónimo de Encarnación Aragoneses Urquijo, y de su obra más conocida: Celia, lo que dice. Fue un auténtico placer oír la maravillosa voz de Martín Gaite al hablar de esta escritora, de su época, de su entorno y de su obra de una forma tan entusiasta, divertida, emotiva y vehemente.

Después de aquellas conferencias, la curiosidad que sentí por Elena Fortún, hoy poco conocida y menos recordada (a pesar de que Alianza Editorial lleva tiempo reeditando sus obras), fue enorme; así que me dispuse a devorar la única biografía, que yo conozca, sobre la autora, escrita por Marisol Dorao: Los mil sueños de Elena Fortún, Universidad de Cádiz, 1999. Entre toda la información que ofrece la profesora Dorao, que es mucha, lo que más me fascinó de la azarosa vida de esta mujer fue como, de ser mera esposa sin demasiada formación (pero con grandes inquietudes) de un militar aficionado al teatro, pasó a convertirse en escritora infantil de éxito a partir de los 40 años. Nunca antes había escrito ni publicado una línea. El cómo llegó a conseguirlo os recomiendo que lo leáis vosotros mismos.

Tras leer la biografía, comencé a adentrarme en las aventuras de su personaje principal, Celia. De momento solo he leído dos entregas: Celia, lo que dice, en la edición de Alianza de 2000, prologada, por cierto, por Carmen Martín Gaite, y Celia y sus amigos, en una edición de Aguilar de 1939, que compré en una librería de viejo. La verdad es que me gusta todo de estos libros: desde el apodo del hermano pequeño (Cuchifritín), hasta los nombres de las mascotas (el gato Pirracas o el perro Rabutity), algunos personajes entrañables (doña Benita o Maimón), la infinita imaginación de Celia, las aventuras y travesuras inagotables, pero sobre todo la frescura y la naturalidad del lenguaje, lleno de gracia e ingenuidad, alejado de toda ñoñería. En fin, una lectura muy recomendable para niños y también para los adultos que quieran reírse un rato con el retrato de un mundo infantil muy de verdad. Yo me lo paso bomba.