viernes, 4 de marzo de 2011

Croquetas de espinacas, piñones y pasas

Este viernes os propongo unas croquetas con forma de bolitas: siempre resultan adecuadas como segundo plato o como picoteo en una reunión de amigos, típica del fin de semana.


Ingredientes (para unas 30)
Foto: Mica Sant
Unos 200 g de espinacas (congeladas o frescas)
Unos 50 g de pasas
Unos 25 g de piñones
½ cebolla
50 g de harina
300 ml de leche
Nuez moscada
1-2 huevos
Pan rallado
Aceite de oliva virgen
Sal

Elaboración
1. Se pica la cebolla y se fríe, en 2-3 cucharadas de aceite con un poco de sal, a fuego lento hasta que quede transparente y blandita. Se añaden las espinacas bien picadas (descongeladas o directamente crudas si son frescas) y se rehogan hasta que pierdan toda el agua. Se añaden las pasas y los piñones y se mezclan bien.

2. Se agrega la harina y se cocina para que pierda el sabor a crudo. Después se va echando la leche sin dejar de remover, durante 15-20 min, para que la bechamel quede fina y sin grumos. Por último, se prueba el punto de sal y se le añade un poco de nuez moscada rallada.

3. Se deja enfriar la masa protegiéndola con un plástico de cocina. Una vez fría, se da forma a las croquetas y se rebozan pasándolas por pan rallado, huevo y pan rallado otra vez. Se fríen en abundante aceite bien caliente.

Quizá a alguien le sorprenda lo de rebozar las croquetas pasándolas dos veces por pan rallado, en lugar de hacerlo por harina, huevo y pan rallado. El motivo de que lo haga así es que queda una capa mucho más crujiente y yo creo que hasta se fríen mejor. ¡Buen fin de semana!

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Croquetas de espinacas, piñones y pasas

jueves, 3 de marzo de 2011

Sopa de picadillo clásica

Para un día lluvioso como hoy, qué mejor que una sopa bien caliente. La clásica de picadillo: mi madre aprovechaba siempre la que sobraba del cocido y, claro, salía riquísima y concentrada; pero ¿y si uno quiere tomarse una sopa un día cualquiera? Esta es una buena forma de hacerla.

Ingredientes
Foto: Mica Sant
1 carcasa de pollo
1 muslo o pechuga de pollo
1 trozo de jamón
1 huevo
2 l de agua
Sal

Elaboración
1. Se lavan bien la carcasa y el muslo de pollo, al que se le quita la piel y el exceso de grasa, y se ponen en una olla. Se lava bien el trozo de jamón y se añade a la olla. Se añaden los 2 l de agua y se pone a hervir. Cuando arranque el hervor, se limpia el caldo de impurezas, se tapa y se deja unas 2 h a fuego medio para que salga un caldo lo más concentrado posible.

2. Una vez hecho el caldo, desgrasado y colado, se sacan el pollo y el jamón, y se pican las carnes finamente. Aparte, se cuece un huevo y, cuando esté duro, se le quita la cáscara y se pica. Se mezcla con el pollo y el jamón.

3. Se añade el picadillo a la sopa, se mezcla bien, se pone a punto de sal y se sirve caliente. También se pueden añadir unos fideos finos.

Sí, ya sé, hacer un buen caldo requiere más de una hora, aunque la verdad todo ese tiempo no hay que pasarlo en la cocina vigilando la olla. Os recomiendo hacerlo por la noche, al llegar a casa del trabajo. Se ponen todos los ingredientes, y se olvida uno de que están al fuego. Al cabo de las 2 h, el caldo está hecho como por arte de magia. De todas formas, os recomiendo el que hacen en el blog Webos fritos, donde explican cómo hacer un caldo con cuerpo.

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Sopa de picadillo clásica

miércoles, 2 de marzo de 2011

Pasta con salsa de nueces y piñones

¡Hoy toca pasta! Me encanta... La salsa que os propongo se hace en 10 min y está buenísima. Con las medidas de la receta, sale bastante cantidad; así que se puede guardar en el frigorífico y tenerla siempre a mano para cualquier emergencia.

Foto: Mica Sant
Ingredientes
200 g de pasta rellena (ravioli, tortellini, etc.)
75 g de nueces
15 g de piñones
1 diente de ajo
Orégano
30 g de parmesano
6 cucharadas de aceite oliva virgen (o algo más, hasta que emulsione la salsa)
Un chorrito de leche o de agua de cocer la pasta
Sal

Elaboración
1. En el vaso de la batidora, se trituran las nueces con los piñones, el ajo, el orégano y el parmesano hasta que quede una salsa homogénea y bastante espesa. Se pone a punto de sal y se reserva.

2. Mientras se cuece la pasta en agua hirviendo con sal, se ponen en una sartén 2-3 cucharadas de la salsa (cantidad adecuada para 2 personas) con un chorrito de leche o un poco del agua de cocer la pasta. Se remueve y se diluye bien mientras se va calentando.

3. Cuando la pasta esté al dente, se escurre y se añade la pasta a la sartén con la salsa. Se mezcla bien y se sirve.

En esta ocasión he escogido los ravioloni de espinacas, piñones y pasas de Giovanni Rana, pero también queda muy bien con los ravioli o los tortellini de espinacas y ricotta, y con tantos otros tipos de pasta de esta estupenda marca. A esta salsa de nueces y piñones, además, se le puede sacar otro provecho: diluida en 2-3 cucharadas de aceite de oliva, es perfecta para aliñar ensaladas.

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Pasta con salsa de nueces y piñones

martes, 1 de marzo de 2011

Menestra de invierno

Empieza un nuevo mes, y estoy realmente contenta de haber llegado hasta aquí: en marzo remataré las recetas típicas de invierno con sus menús correspondientes y, hacia mediados de mes, comenzaré con nuevas recetas y menús más primaverales. ¡Qué gana de que llegue el buen tiempo!

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
100 g de borraja (en conserva) 
100 g de cardo (en conserva)
100 g de alcachofa
100 g de acelga o espinaca
100 g de zanahoria
2 dientes de ajo
1 loncha de jamón serrano
Aceite de oliva virgen
Sal y pimienta

Elaboración
1. Se cuecen las verduras según las indicaciones del envase si son congeladas (alcachofa y acelga) o se escurren bien si son en conserva (borraja y cardo). Se pelan las zanahorias, se cortan en rodajas y se cuecen 10 min. Se reservan todas las verduras.

2. Se pican los dientes de ajo y el jamón y se doran en 2 cucharadas de aceite de oliva. Se añaden las verduras y se rehogan. Si quedan muy secas se les añade un poco de agua.

3. Por último, se ponen a punto de sal y pimienta recién molida.

Es evidente que, para hacer esta menestra, todas las verduras se pueden comprar frescas, pues están de temporada, y quien tenga tiempo de pelar, cortar y cocer… no debe dudarlo. Sin embargo, como ni yo ni muchos de nosotros disponemos de demasiado tiempo, os animo a prepararla de esta manera, pues resulta riquísima, y no tiene nada que ver con la típica menestra congelada de bolsa.

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Menestra de invierno

lunes, 28 de febrero de 2011

Pollo con ciruelas

Esta receta es una adaptación, algo más ligera pues he prescindido de los ingredientes más grasos, de un plato francés: lapin aux pruneaux. Seguramente me estoy perdiendo algo, pero a mí el conejo no me va; así que he optado por cambiarlo por pollo. Y el resultado es estupendo.

Foto: Mica Sant
Ingredientes para 2 personas
2 cuartos traseros de pollo
2 cebollas grandes
8 ciruelas pasas sin hueso
1 copita de coñac (o vino)
1 ramillete de hierbas
Aceite de oliva
Sal

Elaboración
1. Se doran los cuartos traseros (cortados en 3 trozos cada uno y sin piel) en 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando estén dorados, se añade la cebolla picada finamente. Se pone un poco de sal y se baja un poco el fuego.

2. Cuando la cebolla esté transparente, se añade el coñac o el vino (donde han estado macerando las ciruelas) y se deja que se evapore el alcohol. Se cubre de agua, se añade el ramillete de hierbas y se tapa. Se cuece a fuego medio durante 30 min.

3. Por último, se añaden las ciruelas y se deja otros 15 min destapado para que reduzca la salsa. Si se quiere la salsa más fina, se puede triturar.

El resultado es una salsa con un toque dulce por las ciruelas pasas, pero nada empalagoso. Consejo: conviene abastecerse de pan en abundancia.

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Pollo con ciruelas

domingo, 27 de febrero de 2011

Cisne negro

Esta madrugada se entregan los premios Óscar en Hollywood. No es que yo les tenga ninguna afición; pero, precisamente, una de las candidatas a obtener la estatuilla como mejor actriz es la protagonista de la última película que he visto: Natalie Portman en Cisne negro.

La película cuenta el camino lleno de dolor, miedo e inseguridad de una bailarina hacia lo sublime y la perfección en el arte, lo que no puede desembocar en otra cosa más que en la locura y la destrucción. Arte y locura se han dado la mano en numerosas ocasiones y, he aquí, una vez más. ¿Realidad o mito?

En mi opinión, Natalie Portman lo es todo en esta película, sin ánimo de menospreciar el trabajo de los demás actores (ni siquiera reconocí a Winona Ryder); por eso, creo que se merece los premios que le concedan sean los que fueren. Una estupenda actriz (no sé si también buena bailarina, porque lo desconozco todo de la técnica del ballet), cuyos rasgos ojerosos y enfermizos revelan desde el inicio el sufrimiento y la angustia que la obsesionan. Yo salí estremecida y triste del cine, preguntándome ¿hace falta sufrir tanto para estar a la altura del arte?

viernes, 25 de febrero de 2011

Empanadillas de acelgas y jamón

En el apartado de recetas que pueden sacarte de un apuro, se encuentran las empanadillas. Estas que sugiero, servirán de segundo plato para completar unas legumbres.

Ingredientes para 2 personas
Foto: Mica Sant
200 g de acelgas cocidas
1 loncha de jamón serrano
2 dientes de ajo
16 obleas para empanadillas (de la marca que más os gusten)
1 huevo
Aceite de oliva virgen
Sal y pimienta

Elaboración
1. Se pican los dientes de ajo y el jamón, y se ponen a freír en 2 cucharadas de aceite de oliva.

2. Se añaden las acelgas muy picadas, se rehogan y se ponen a punto de sal y pimienta.

3. Se rellenan las empanadillas (con forma de media luna o redondas), se cierran con un tenedor o haciéndoles un reborde, se pintan con huevo batido y se hornean 10-12 min con el horno previamente calentado a 200º.

Es viernes y estoy un poco cansada. Como tampoco quiero cansar a los demás, solo deseo un buen fin de semana a todo el mundo, y que probéis estas ricas empanadillas: una estupenda cena también para cualquier día del fin de semana.

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Empanadillas de acelgas y jamón